Tonograbado

El proceso de invención del tonograbado.

Todo proceso de invención, surgen de la necesidad de seguir indagando dentro del campo de la creación, en concreto en el ámbito  de la obra gráfica en el que desarrollo principalmente mi trabajo creativo y que en algunos momentos queda limitado por falta de medios a mi alcance. Es evidente que las dimensiones son extensas en muchos aspectos, pero tal vez esa necesidad de seguir indagando me llevo a plantearme la posibilidad de captar elementos esenciales propios de la pintura en una matriz de grabado, ese fluir de ideas y deseos nacidas de una hipótesis basadas en supuestas relaciones entre las posibilidades del monotipo, el carborundo, y tal vez el uso de una matriz construida con resina dieron pie a lo que hoy presento (presentamos)  bajo el nombre de Tonograbado.

 

El proceso nace dos años antes bajo la tutela, la atenta mirada  y  aportaciones del Catedrático de Dibujo de la Universidad de Salamanca José Fuentes Esteve, sin duda pieza clave para que este nuevo método de estampación llegase a su fin. Su extenso conocimiento del medio y sus investigaciones previas contribuyeron a darle el valor y la importancia al proceso en si. Tanto es así que la titularidad de la patente recae sobre los dos en igual proporción, y a quien agradezco enormemente su apoyo en el camino de concluir este trabajo.

Pero para entender las dimensiones reales de esta nueva técnica, he analizado antecedentes que podrían serme útiles en la confluencia plástica con el planteamiento de mi primera hipótesis para crear un nuevo proceso técnico. El valor de las técnicas basadas en la obtención de tonos mediante aguadas, las posibilidades de grafismos, esa huella que trasmite la factura propia de un artista es lo que me impulso a valorar todas estas cuestiones. Sin olvidar la libertad del gesto que permite aflorar la impronta de un creador, siendo este uno de los aspectos intrínsecos  en el Tonograbado. Acompañado de la huella o el volumen que ese rastro de óleo depositado sobre la superficie adecuada, y sumándole el carborundo registra sin mayores inconveniente valores de 3 o 4 mm, sin necesidad de contramolde, aunque si aconsejando el uso de pulpa de papel para la obtención de una imagen con resultados óptimos. Pero este análisis concluye que estas técnicas sirven de antecedentes a la técnica propuesta, aunando las características finales del Tonograbado como son,  los valores tonales, la libertad del gesto, el volumen. Pero de manera aislada o obteniéndose mediante un sistema de reprocesado en algunos casos, mientras en el Tonograbado en una sola matriz, y sin necesidad de reprocesados se obtiene una plancha estable, duradera y de calidades y cualidades excelentes. Las cuales aquí se encuentran aisladas en este nuevo proceso técnico confluyen en una única matriz.

Henri Goetz, creador del proceso de Grabado al carborundo, también fue un “inventor” (como tantos otros) y este proceso es clave para obtener un material que retiene la tinta, sus investigaciones resuelven el problema que podría tener la retención de tinta, con el estudio que él desarrollo sobre las diferentes moliendas aporta calidades tonales concretas, lo que amplia el campo de desarrollo de diferentes imágenes, sin embargo constato que la configuración de estructura granular de la imagen en el proceso de Goetz es por adherencia del grano a la base, y en este caso por inclusión en la matriz “liquida”. Por tanto esta circunstancia técnica determina unos resultados distintos, ya que la estructura tonal que se derriba del proceso de Goetz es mucho más limitada que el que se obtiene con el Tonograbado.

La propia evolución de la matriz aporta características singulares al lenguaje de la gráfica, este desarrollo demuestra la continua regeneración del lenguaje de la obra grafica adaptándose por un lado a la aproximación al arte contemporáneo y por otro el uso de elementos industriales para la obtención de resultados con características y singularidades propias. Analizada dicha evolución y su concreción concluí  que en relación al modo en el que se crea la matriz es decir, en forma de molde, al comparar el Tonograbado con otros sistemas de moldes ya existentes comprobamos que ninguno de ellos tiene la capacidad de retener tinta en escalas tonales relacionadas con la imagen inicial y por tanto no aúnan los dos elementos esenciales de identificación de la imagen final con la inicial de tonos y volumen. Por lo que  existe otro punto más de singularidad en el proceso del Tonograbado.

El papel ha sido y es uno de los soportes tradicionales de la obra gráfica, y sin duda mi acercamiento a la obra gráfica es por la calidez que transmite el papel, las posibilidades que tiene como soporte y la evolución que ha tenido en la obra grafica desde Pierre Courtin.  Sus posibilidades con incalculables ya que permite su adaptación a las diferentes técnicas ya sea desde una concepción de fabricación industrial, artesanal o desde lo que se denomina el papel hecho a mano, ampliando las posibilidades de este elemento para trabajarlo desde su composición “líquida”, manipulándolo y  adaptándolo a la matriz, para obtener hojas que permitan recoger todos los elementos gráficos de la matriz. Y que de los tres tipos de papel es tal vez la pulpa de papel que por su configuración se adapta mejor al proceso y proporciona mejores resultados. Ya que se adapta al molde con mayor fidelidad y permite en el proceso de estampado recoger la tinta del fondo de la matriz sin necesidad de contramoldes. Sin olvidar cuestiones como las posibilidades cromáticas de la propia pulpa de papel que determinan un tipo de imagen más allá de la hoja en blanco o color marfil.

En relación al Monotipo afirmo que frente a este, el Tonograbado nos posibilita la repetición de la imagen con toda la riqueza tonal, textural y grafica mientras que el Monotipo solo nos proporciona una única estampa. No obstante y para ser justos hay que decir que la escala tonal del Monotipo siempre será mayor que en el Tonograbado, ya que no hay que olvidar que estamos comparando una imagen directa con una imagen obtenida a través de una matriz y su estampación sobre un soporte distinto al inicial. Asimismo destacar que los tres métodos de ejecución de imágenes afines al monotipo es decir por adicción, sustracción y trazado permiten su adaptación a la técnica propuesta, lo que permite con facilidad tener información de primera mano ya que la fidelidad entre el boceto inicial creado por el método del monotipo es similar a la estampa final, con la ventaja de no tener que invertir la imagen por el sistema de moldes ya mencionado

En relación al lenguaje de la técnica, se puede comprobar la gran amplitud de recursos gráficos con que cuenta esta técnica. Esto es esencialmente para poder considerarla por un lado una técnica autónoma y por otra una técnica de primer orden considerado diferentes campos de acción a modo de aportar elementos que contribuyeran a enriquecer las posibilidades plásticas del Tonograbado. En un primer análisis de ejecución hemos centrado los resultados en las cualidades plásticas de la matriz, con el uso de diferentes herramientas para su ejecución y diluyentes lo que permite una serie de imágenes singulares. Asimismo se ha analizado desde el papel y la pulpa de papel, obteniendo una serie de imágenes con características propias incluso desde la singularidad que proporciona la pulpa de color en la creación de la imagen final, sin dejar de lado recursos como fondinos, cartulinas y papeles metalizados.

Festa o Misteri d´Elx a dado pie a una serie de imágenes que san visibilidad al proceso técnico en si, la magestuosidad de esta representación tardo-medieval aporta riqueza a las imágenes finales. El color y sus combinaciones en talla y relieve han ocupan un espacio determinante en la ejecución final del proceso. La posibilidad de todos los recursos constatan las posibilidades plásticas que tiene el proceso del Tonograbado, entendiendo que son una amplia muestra de sus posibilidades y bien seguro que la libertad creativa de cada artista podrá ampliarla.

Por lo tanto el Tonograbado, es un proceso ágil de fácil acceso y que podrá ser clave en el desarrollo de nuevas imágenes dadas sus cualidades y las calidades que aporta.

Sin duda una herramienta para los artistas que buscan la libertad del gesto, la intensidad tonal de una mancha y el volumen que proporciona el molde- matriz.

“Todo nuevo arte es, en último término, una nueva técnica”.

Marx Lieberman.